Shemale: relaciones sexuales abiertas muy especiales

Una shemale, lo mismo que un transexual, no es un hombre homosexual que usa ropa de mujer. Una shemale siente mujer pero no reniega de su aparato reproductor perteneciente al sexo opuesto. También puede llamarse travesti y aún mantiene sus genitales masculinos y no asume complejos por tenerlos. Hay que diferenciarlo de la transexualidad, ya que las personas transexuales necesitan realizarse una operación para poder equilibrar su cuerpo físico con el sentimiento de ser mujer.

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La norma social establece dos modelos de género que se basan en la naturaleza y la genética de los cuerpos: hombres y mujeres. En cambio, la naturaleza no es el único factor que que interfiere en la sexualidad. La experiencia en este campo es bastante extensa y un tanto compleja que alcanza considerablemente a los factores biológicos. Por lo que existen sexualidades y sexos.

Por lo tanto, hablando de deseo, sexo y género, las posibilidades de sexo son increíbles. Una mujer shemale puede tener ganas de acostarse tanto con un hombre como una mujer. Un hombre heterosexual puede tener ganas de sexo con una mujer nacida como mujer o con una shemale.

El sexo con una shemale ¿Cómo es?

No es nada nuevo, a los hombres les gusta tener sexo con travestis y pueden llegar, incluso, a formar una familia con ella. Aunque, haya avances en lo referente a la sexualidad y el género, siempre hay alguien que etiqueta y encasilla, por ello puede ser que muchas personas se vean renegadas y frustradas por no tener sexo con una travesti.

Se piensa que el hombre quiere follar con shemales por ser un homosexual que aún no se ha aceptado a sí mismo. Pero en realidad no es así. Un hombre que se siente varón y es  heterosexual, puede tener sexo con una mujer shemale porque se sientan atraídos por el cuerpo femenino y su sensualidad, además de tener una juego erótico muy intenso. Si quieres experimentar con shemales puedes visitar la web http://www.luluylolo.es/.

Muchos hombres son más exigentes y reniegan de cualquier señal varonil como puede ser el bello o tener un timbre de voz grave. Puede parecer contradictorio, pero por una parte rechazan cualquier gesto viril en el físico y en la actitud, pero les gusta sus genitales masculinos y disfrutar de ellos.

Por una parte están los que follar con transexuales y quieren un cuerpo entero y operado, y por otra parte están los que desean a los travestis que no han readecuado su cuerpo.

En la mayoría de las relaciones sexuales con travestis, el hombre prefiere tener un papel pasivo, otros optan por ser más versátiles (intercambiando roles). Hay que aclarar que tener sexo anal no es sinónimo de ser homosexual, sino que forma parte de la sexualidad de cualquier hombre.

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La demanda de mujeres trasngénero, incluídas las shemales en Madrid, está justificada. Los hombres que quieren disfrutar del sexo con travestis no solamente lo hacen por jugar o por una borrachera al salir con amigos. Les gusta sentir y disfrutar, solamente que solo unos pocos deciden contar estas experiencias sexuales.

Muchos se excitan más que con sus parejas mujeres formales. Cuando llegan a alcanzar un orgasmo tal con una chica shemale siempre quieren repetir. En muchas ocasiones aparece una disyuntiva y se confunden, preguntándose ¿con quien debería estar con la chica travesti que me hace sentir tanto placer o con mi mujer?

La aceptación en las relaciones con shemales

Los hombres que se enamoran y tienen citas con shemales tienen un gran reto por delante, el de hacer que su relación sea comprendida y aceptada por sus familiares y amigos cercanos, temiendo el rechazo y la incomprensión. Son muy pocos los que lo intentan.

La mayoría de estos hombres que se arriesgas y aventuran a tener sexo con una shemale suelen esconder su atracción por las mujeres transgénero, pocos son los que confiesan a sus parejas lo que está sucediendo.

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Las mujeres abiertas de mente aceptan que sus chicos puedan tener algún tipo de interés en las chicas shemales, pero jamás dejarían que su chico salga alguna noche para satisfacer su deseo sexual en este sentido. Pueden admitir que su hombre tenga este tipo de necesidades e incluso fantaseen con una chica travesti en su cama, o tener sexo incluyendo un díldo, atándolo a la cintura como si fuese un pene artificial.

Los hombres que quieren tener sexo con shemales y tiene pareja, tienen un gran dilema, mucho más grande que si desean tener sexo con una mujer. Los que no se atreven a hacer tal confesión quieren ocultarlo. Sin embargo, pueden adoptar conductas que llamen la atención: frecuentes salidas, llamadas ocultas, perfiles en páginas de contactos, etc. En la cama pueden tener un rechazo hacia su pareja o un deseo sexual muy bajo.

Los gays y lesbianas suelen tener más aceptación y viven su sexualidad con una libertad mayor que la de los hombres o mujeres heterosexuales. Ahora es el turno de los hombres y mujeres transgénero y el de las personas que prefieren tener relaciones sexuales o sentimentales con ellos.

Pechos naturales, como la vida misma

Aunque puedas llegar a pensar que los pechos grandes lo son todos, si los tienes pequeños también tienen unas ventajas muy interesantes. Es cierto que no vas a conseguir captar la mirada de los hombres de igual manera que lo conseguirían las tetas grandes, pero no por ello tienes que sentirte acomplejada en ningún momento.
Para demostrar esa afirmación, te vamos a mostrar una relación de esas ventajas que probablemente no conocías. De esta forma te darás cuenta de que tener las tetas grandes no lo es todo y podrás conocer los beneficios de tu pecho actual.

Ventajas de los pechos naturales

Más placenteros

Algunos estudios aseguran que los senos más pequeños son mucho más sensibles que los grandes. Es mucho más sencillo estimularlos a la hora de tener sexo. Además, como su peso es inferior a los más grandes, son muy sencillos de manejar y se pueden tocar mejor en ciertas posturas sexuales.

Dolores

Uno de los grandes y conocidos dolores que provocan los pechos grandes son dolores en la espalda. De hecho, hay algunas mujeres que deciden someterse a una reducción de pecho por eso mismo.
Se sienten unos pinchazos muy punzantes que pueden acabar desembocando en problemas graves si no es corregido a tiempo. En el caso de que tengas unos pechos pequeños, este problema no lo llegarás a experimentar.
Se pueden tener problemas musculares severos así que, al menos, lo tenemos que tener en cuenta.

Firmeza

Todos sabemos el efecto que tiene la gravedad sobre nuestro cuerpo. A medida que va pasando el tiempo se va perdiendo toda esa firmeza característica y las cosas ya no son lo que fueron en un principio.
Los pechos naturales son más propensos a caerse y tener un aspecto mucho menos estético. Sin embargo, si tus tetas son pequeñas estás no se ven tan afectadas por la gravedad como las más grandes.

Esto también hace que te puedas sentir más joven a los ojos de los demás: antiguamente se calculaba la edad de la mujer fijándose en el tamaño de sus tetas y en la proporción de caída que tenían.

Salud

Si tienes los senos pequeños será mucho más sencillo que puedas detectar cualquier tipo de bulto o problema que se pueda llegar a producir en ello. Esto es debido a que no tienen tanta grasa como las tetas más grandes; están compuesta por una capa mucho más fina que ayuda a detectar cualquier pequeña anomalía que se puedan llegar a dar en ellas.

Operación

En el caso en el que vayas a decir operarte tienes que tener en cuenta que esto va a costar un dinero y que no es barato. Lo peor es que a la larga también tienes que conservar dinero para volver a operarte, ya que los implantes deben de ser cambiados.
Además, las mujeres que tienen implantes aseguran que ya no están tan “calentitas” como antes y que existen algunas incomodidades al dormir.